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¿Vivirá Costa Rica renuncias masivas en el 2022?

Hace tres meses Estados Unidos vivió una ola masiva de renuncias, fenómeno bautizado como “the great resignation”, con más de 4,3 millones de personas dejando sus puestos de trabajo en diversas industrias a lo largo y ancho de ese país. Esta cifra equivale al 2,9% de su fuerza laboral, de acuerdo con el U.S. Bureau of Labor Statistics.

¿Será este un fenómeno que veremos por acá pronto? En Costa Rica, esa realidad pareciera muy poco probable si confiamos en que el índice de desempleo nacional ronda el 19%, según datos oficiales del Instituto Nacional del Estadística y Censos (INEC).

En promedio, conseguir trabajo toma entre 6 meses y un año, de acuerdo con un reportaje de la Revista Dominical, en el que varios ticos compartieron sus tristes experiencias como desempleados.

Además, entre más edad (+40 años), más dificultad para colocarse…aún más si la persona es mujer. Se estima que la fuerza de trabajo nacional es de unos 2,4 millones de personas.

Las causas de las renuncias masivas en Estados Unidos y, que se consideran que apenas están empezando, éstas no solo obedecen a factores económicos; es decir, a la  exigencia de un mejor salario, sino también a otras necesidades desatendidas por los empleadores.

Los expertos señalan una amplia gama de razones, incluido obviamente un impulso por ingresos más altos, entre ellas: mejores condiciones de trabajo, más capacitación y una mayor flexibilidad para equilibrar las crecientes exigencias laborales, agravadas por la pandemia.

Entre esas exigencias pandémicas podemos citar la acelerada transformación digital que ha demandado de los trabajadores nuevas habilidades blandas para hacerle frente con agilidad al cambio, el cual, no siempre ha ido de la mano del debido acompañamiento y capacitación por parte de las empresas.

Para David Grossman, líder en comunicación interna, “sorprende la gran desconexión que existe entre lo que los empleadores creen que quieren sus equipos y lo que realmente quieren. Esto se reduce a no comunicarse de manera efectiva”. Los líderes deben tomarse el tiempo para conocer las necesidades de su gente.

El primer paso para retener empleados es escuchar genuinamente, asegura el experto. El segundo paso es actuar. Y aquí es precisamente donde los empleadores de los costarricenses pueden aprender de este fenómeno que tiene en vilo a cientos de negocios norteamericanos, máxime en vísperas de fin de año.

Una investigación de McKinsey muestra que las organizaciones saludables se destacan en tres áreas: atraer y desarrollar a su gente, invertir en las capacidades adecuadas para sus objetivos y diseñar sus organizaciones para la velocidad y la innovación.

La fuerza laboral nacional llegará en escasas 8 semanas al 2022. ¿Cómo arribarán estos 2,4 millones de personas al Año Nuevo? Agotados. Es un secreto a voces que muchos se niegan a reconocer, aunque es evidente e innegable que dos años de pandemia han drenado la energía física y emocional de la mayoría.

¿Cómo van a responder los líderes de las organizaciones, grandes y pequeñas, a este gran reto? Si algo aprendimos en el 2020 y el 2021 es que las personas queremos líderes y marcas humanas, capaces de escuchar, de entender las necesidades de los colaboradores y de establecer conexiones personales (aún en la virtualidad) para hacer el trabajo satisfactorio y significativo.

Esto sin olvidar que lo importante para un Baby Boomer puede ser bastante distintas a un joven de la Generación Z, así como un Millennial tiene prioridades diferentes a las de la Generación X.

La información y el contenido que demanda cada grupo debe ser entregado de manera tal que el mensaje efectivamente les llegue… y por los canales adecuados.

En un mundo globalizado, en el que la tecnología facilita vivir las noticias en tiempo real, sería sabio pensar que es mejor prevenir que lamentar. ¿Sabés qué piensa tu gente, tenés claro como comunicar para reducir la rotación de personal y retener al talento humano?