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LAS MARCAS EGOCÉNTRICAS Y SU EXTINCIÓN

Creo que a todos nos ha pasado escuchar frases como “somos líderes del mercado porque siempre hemos hecho así las cosas”, “tenemos décadas de hacerlo así y ha funcionado, seguirá funcionando”, “nos gusta hacer todo a nuestra manera”, etc.

Cada vez que escucho esto no puedo evitar pensar en Kodak y en Blockbuster. Es muy posible que dichas marcas usaran esos mismos argumentos para negarse a abrir su visión de mercado y reconocer —con humildad— que los tiempos cambian y que nadie es perfecto.

A esto es a lo que llamo marcas egocéntricas. Están tan absortas en sí mismas y en su forma de hacer negocios, que se niegan a escuchar y a ver la revolución que vive el mercado. La pandemia vino a acelerar, en 10 meses, lo que hubiera tomado unos 10 años, según los expertos.

¿Cómo qué?

Para citar lo más obvio: el teletrabajo, el comercio en línea, los nuevos modelos de comunicación, innumerable plataformas de entretenimiento y de socialización, la digitalización, automatización, robotización, la inteligencia artificial, etc. etc.

Y, a pesar de esta realidad, que nos abofeteó de frente y sin miramientos, aún es tristemente común escuchar las frases cajoneras que les cité al inicio de este artículo.

¿Cambiarán estas marcas su forma de pensar? Lamentablemente, serán pocas las que lo hagan. Y, las que insistan en seguir haciendo negocios como si fueran islas, sin escuchar a sus públicos internos y externos, están destinadas a la extinción.

Ejemplos abundan de cómo los que no se adaptan al cambio, fallecen. Puede que experimenten una larga agonía, pero desaparecerán inevitablemente porque ahora las marcas deben ser humano-céntricas, no egocéntricas. Los consumidores demandan ser escuchados y, si usted marca no lo hace, no lo dude que su competencia lo hará.

Pero las marcas que quieran evolucionar con los tiempos no están solas. Hacer estos cambios requieren de muchas destrezas y habilidades en los que los comunicadores y relacionistas públicas estamos formados.

Permítanos acompañarle en el cambio, para que su marca permanezca en el tiempo.